jueves, 12 de febrero de 2009

Como viven las mujeres en Irak



La sociedad árabe se caracteriza por una estricta división de tareas entre los sexos. Las responsabilidades domésticas mantienen a las mujeres confinadas en casa, mientras que los hombres se encargan de ganarse el salario. Las mujeres que trabajan fuera tienen que cargar también con toda la responsabilidad de la marcha de la casa.

De esto saben mucho las mujeres iraquíes que durante la guerra irano-iraquí (1980-88) se convirtieron en cabezas de familia. Mientras sus maridos estaban en el frente ellas se pusieron a trabajar para mantener a sus hijos y a los parientes ancianos. Paradójicamente, esa guerra actuó como motor de la incorporación laboral de la mujer irakí, cosa que no ocurrió, todo lo contrario, en el siguiente conflicto bélico, Guerra del Golfo (1991). Desde esa fecha y hasta nuestros días, las posibilidades de conseguir un salario se han ido mermando.



La perdida del empleoLos años de la posguerra supusieron, pues, un freno en las aspiraciones laborales de las mujeres iraquíes. A unas, porque la destrucción de industrias se llevó por delante sus puestos de trabajo; a otras porque debieron abandonar los colegios u hospitales donde trabajaban debido al grave deterioro de las instalaciones y la falta de recursos económicos.

Muchas mujeres tuvieron que volver a fabricar pan casero o aprender a hacerlo; vendieron verduras en puestos callejeros; o incluso, se tuvieron que dedicar a transgredir las nociones tradicionales del honor y la vergüenza. Es el caso, por ejemplo, de las mujeres que piden por las calles, completamente ocultas en el anonimato de la abaya, la prenda negra tradicional que cubre todo el cuerpo, excepto la mano que se extiende para recoger la limosna.











Participación política de las mujeres




Un informe de la ONU revela que, a diferencia de otros factores de desarrollo, el nivel de implicación de las mujeres en política no depende de la riqueza o pobreza de un país, informa este viernes la prensa internacional.

Según el último informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem), la presencia de mujeres en los centros de decisión es el único indicador de desigualdad de género que no varía según la pobreza de un país.






Algunos de los países más ricos del mundo, como Estados Unidos, Francia o Japón, tienen entre un 10 y 12 por ciento de mujeres en sus respectivos parlamentos, por detrás del 13 por ciento que alcanzan los países del Africa Subsahariana, la zona más pobre del mundo.

En Sudáfrica y Mozambique, por ejemplo, la cuota de mujeres en el arco parlamentario es del 30 por ciento, mientras que en Ruanda y Uganda, es del 26,7 por ciento y el 25 por ciento, respectivamente.



La directora de Unifem, Noeleen Heyzer, explica que en estos países, muchos de los cuales están en una situación de postguerra, las mujeres no sólo son aceptadas como iguales por los hombres, sino que además, participan al mismo nivel en la toma de decisiones.







Concurso Invertir en la mujer es invertir en desarrollo








La celebración por el Día Internacional de la Mujer, está centrada en el tema "Invertir en las Mujeres y las Niñas" y busca subrayar la importancia que tiene para el desarrollo de los países el financiamiento de la equidad de género.




La inversión en la mujer es fundamental para los gobiernos, ya que hacerlo repercute en el desarrollo de las familias, las comunidades, y por ende, de los países. "Cuando las mujeres poseen recursos, suelen gastarlos en la educación y la salud de sus hijos, quienes después tienen mejores perspectivas de empleo y de vida. En todas las regiones, al aumentar la participación y los ingresos de la mujer se reduce la pobreza y se acelera el crecimiento económico" señala Thoraya Ahmed Obaid, Directora Ejecutiva del UNFPA en su mensaje a propósito de esta fecha.




Muchos países y comunidades ya han empezado a tomar decisiones y han puesto en marcha iniciativas para incrementar el empleo de la mujer, promover la microfinanciación y el otorgamiento de créditos a empresas de mujeres, etc. El sector privado también está participando para lograr el emponderamiento de la mujer.



Concurso: Invertir en la Mujer es Invertir en el Desarrollo
GANADORAS:
Primer premio:Reportaje televisivo "Las Yachachik"Patricia Wiesse, reportera del programa Sin Rodeos, producido por el Instituto de Defensa Legal y emitido por Canal N.




Mención Honrosa:Reportaje escrito "Fortaleza y coraje son su capital. Madres invencibles"Fabiola Torres López, redactora de la Sección Lima, del diario El Comercio.